Jul
Alimentos ecologicos Para tu Salud
Productos y Consumo ecológico
Es indudable que la salud es la principal preocupación de todos los seres humanos y la alimentación es parte inseparable de una buena salud. La producción y venta de alimentos ecológicos, vienen a dar respuesta a los consumidores y a la cada vez mayor atención que se presta a la alimentación. La innecesaria ingestión de químicos, producto de las explotaciones agrícolas y ganaderas son nocivos para la salud y deteriora el medio ambiente. Se podría decir que los alimentos ecológicos, orgánicos o biológicos, son aquellos alimentos y bebidas producidos sin la utlización de productos químicos en todas las fases de su elaboración. Actualmente, los consumidores tienen la garantía de que los alimentos naturales que compran son realmente ecológicos y saludables si al comprar alimentos ecológicos estos están certificados por los organismos correspondientes.
Los alimentos ecológicos proporcionan además un aporte nutricional más completo que los convencionales y sus efectos en el organismo siempre serán positivos. Los alimentos ecológicos contienen entre un 40% y un 60% más de vitaminas y minerales que los productos convencionales y menos porcentaje de agua, por lo que aportan más resistencia ante las enfermedades. Se conservan mejor que los tradicionales y poseen un contenido en nutrientes muy superior al de los productos convencionales. La parte negativa se encuentra en el precio de venta de los alimentos ecológicos que es más elevado que el de los convencionales, si bien esta diferencia se está reduciendo en los últimos años por el aumento de la demanda y ya son muchos los alimentos ecológicos que se pueden comprar, zumos, legumbres, frutas, carne, verduras, vinos, etc. Los consumidores bien informados aceptan este mayor precio de venta ya que realmente obtienen productos saludables de mucha mejor calidad. También es cierto que algunos productos, sobre todo vegetales, no tienen un aspecto tan bonito como los tradicionales pero a cambio si tienen un color mucho más puro. Los alimentos ecológicos hacen recuperar el verdadero aroma y sabor de las comidas y bebidas.
¿Es posible hoy en día alimentarse de manera sana consumiendo productos naturales?. La contaminación de la era industrial se pone de manifiesto en los alimentos, productos transgénicos, verduras tratadas con pesticidas, fruta con restos de herbicidas, carne que ha sido engordada mediante anabolizantes y que vive en condiciones infrahumanas. Conforme aumenta el uso de abonos químicos, sobretodo los nitrogenados, el contenido en agua de las frutas y verduras es cada vez mayor. Este exceso de agua el consumidor la paga a precio de fruta. Además son productos que se deterioran con mayor facilidad, así que la velocidad de consumo debe ser alta. Otros son productos transgénicos de impredecibles consecuencias para la salud a largo plazo. Abonos y piensos de poca calidad destinados al engorde provocan efectos similares en plantas y animales. Las plantas reciben una nutrición deficiente en algunos oligoelementos ya que las posibilidades de los abonos de cubrir la “dieta” completa son limitadas. Lo mismo ocurre con los animales de granjas que comen piensos con proteínas de baja calidad que sólo están destinados al engorde. En cambio, los productos naturales orgánicos o ecológicos se deterioran mas lentamente, debido a que se han cosechado cuando estaban maduros y no verdes, como los que se pretenden vender por parte de las grandes empresas productoras. La existencia de consumidores más conscientes de la necesidad de proteger el medio ambiente, los cambios cada vez mayores en los hábitos de consumo y la demanda de alimentos sanos, productos naturales y de buena calidad, son factores que han contribuido a que la producción y el comercio de productos ecológicos adquieran un auge de desarrollo muy importante.
Los Productos Naturales, Orgánicos o Ecológicos
Los productos ecológicos, también llamados, biológicos, orgánicos o bio, son aquellos productos naturales obtenidos sin la utiización de productos químicos. Estos productos naturales, ya sean procesados o no, productos cárnicos, agrícolas, vinos y bebidas, ninguno puede presentar residuos químicos para que sean denominados productos orgánicos. Por su calidad y esmerada producción, los productos ecológicos se podrían catalogar como productos gourmet o delicatessen aunque cada día se pueden comprar con mayor facilidad fuera de las tiendas especializadas gracias al aumento del consumo de productos naturales.
Tanto los productos agrícolas ecológicos como la carne ecológica ofrecen una alternativa tecnológica para hacer su práctica armoniosa con la naturaleza y es claramente una formula rentable para los sectores que han decidido elaborar productos naturales con métodos orgánicos, eliminando además los riesgos que los productos químicos contenidos en los alimentos de producción tradicional tienen para la salud de la población. Diversos estudios han puesto de manifiesto la mejor salud que generan los productos orgánicos en la cría de animales comparando diversos parámetros entre especímenes alimentados con alimentos ecológicos y otros con alimentos convencionales. La producción de vinos ecológicos, así como de otras bebidas es uno de los sectores que más empuje tienen dentro del sector de los productos orgánicos. El enorme esfuerzo que las bodegas y las denominaciones de origen están haciendo en investigación, desarrollo y promoción de vinos ecológicos está obteniendo mejores resultados cada día. Un reflejo de esto se puede apreciar en la multitud de ferias de productos orgánicos que se celebran por todo el mundo, siendo tal vez la más importante la feria Biofach. En el sector agrícola, cabe destacar entre otras muchas cosas, el uso de semillas adaptadas a las zonas de cultivo, el mantenimiento de una cubierta vegetal, que evite la erosión de los terrenos de cultivo, mantenga la humedad y mejore el ciclo de nutrientes de la planta incorporando nutrientes tras el desbrozado y secado del material vegetal cortado. Además, es de destacar que los productos ecológicos se elaboran por métodos naturales que conservan y protegen el medioambiente. Si bien muchos alimentos y bebidas que se venden en herboristerías o tiendas especializadas como el azucar ecológico, aceite de onagra, hierbas medicinales, ciertas frutas silvestres, el aceite de borraja, frutos secos, productos lácteos o ciertos productos cárnicos o productos agrícolas de pequeños productores pueden ser perfectamente productos naturales y ecológicos, solo la certificación puede garantizar que así lo sean. Las prácticas que se pueden usar para elaborar productos ecológicos certificados están reguladas por la Unión Europea y en las diversas comunidades los Consejos Reguladores son los encargados de velar para que los productos naturales que se venden bajo la etiqueta ecológica de “producto ecológico” las cumplan. Estas etiquetas ecológicas garantizan que un producto ha sido elaborado siguiendo las prácticas apropiadas y son un aval de la calidad ambiental de los productos ecológicos.
Vegetales ecológicos
Los productos ecológicos vegetales respetan los ciclos naturales de los cultivos, evitando la degradación de los ecosistemas. Al no agotar los suelos, no es necesario un abono químico que los contamine. Algunas prácticas favorecen el equilibrio natural: rotación de cultivos, asociación, abono verde, setos… De este modo se potencia la fertilidad natural de los suelos y la capacidad productiva del sistema agrario. Los productos ecológicos se obtienen reciclando los nutrientes y elaborando compost, que se devuelve de nuevo al suelo.
Los productos orgánicos no incorporan sustancias o residuos que puedan ser perjudiciales para la salud humana o mermen su capacidad nutritiva, como pesticidas, herbicidas o insecticidas. No es imprescindible para conseguir fruta y verdura de calidad añadir sustancias de síntesis durante el cultivo o la conservación. La diversidad es muy importante para el funcionamiento de un ecosistema, pues permite un aprovechamiento óptimo de los diferentes recursos que tiene a su disposición, tales como el suelo, el agua, el espacio o la luz. Sin embargo en los sistemas agrarios actuales se tiende a simplificar, manteniendo unas pocas especies en cultivo. Además, no siempre son especies autóctonas o bien adaptadas, con lo que requieren más “ayuda química” para salir adelante. Los productos agrícolas ecológicos se cultivan mediante las siguientes técnicas:Rotaciones: alternar plantas de diferentes familias durante los distintos ciclos. Asociaciones: cultivar de forma simultánea varias especies en la misma parcela. Setos: crear setos vivos, pueden ser con arbustos, árboles o, lo que es mejor, con ambos. Vegetación de márgenes: potenciar que la flora de los márgenes, ribazos, acequias, etc. sea abundante y variada. Flora espontánea: las hierbas no siempre son perjudiciales, en muchos casos nos aportan numerosos beneficios como la mejora de la diversidad.
Carne ecológica
La mejor carne ecológica, se obtiene dando al ganado una buena alimentación y bienestar cumpliendo con las normativas sobre la cría de ganado ecológico. La carne ecológica procedente de la cría de ganado y ave, se entiende en el marco de un agroecosistema, dónde los productos ecológicos de origen animal juegan un papel fundamental ya que cierran los ciclos de producción, aportando el estiércol para el abono y ampliando las rotaciones con cultivos de forraje o praderas temporales. Entre los animales que se crían de forma natural, destacan el cordero, la carne de ternera, vedella ecológica, cerdo y la carne de pollo. Vedella ecológica de gran calidad se produce en Cataluña, siendo este el nombre que allí le dan cuando el consumidor va a comprar ternera ecológica, liderando este ganado la producción de carne orgánica en España, donde por comunidades destacan Extremadura, Andalucía y Cataluña.
El ganado vacuno, porcino, avícola y otros animales que darán carne ecológica, deben tratarse respetando las técnicas aprobadas en la Convención Europea para la Protección de Animales Criados con propósitos Ganaderos, adoptada mediante la resolución 78/923/CEE del Consejo, y las normas de la Directiva del Consejo (sobre la Protección de Animales Criados con Propósitos Ganaderos), y deberán estar orientadas al mantenimiento de la buena salud del ganado mediante dietas apropiadas, recurriendo lo menos posible a los productos veterinarios. La venta de carne ecológica, se consigue tras un cuidado proceso de producción y con ganaderos concienciados que sólo usan tratamientos fitoterapéuticos o homeopáticos en el caso de que el ganado enferme. Rechazando los métodos intensivos de explotación del ganado, tales como, la estabulación permanente, el confinamiento prolongado, la falta de libertad de movimiento, el amarre, la explotación en batería y el alojamiento en ambiente controlado, generan unos animales más saludables, mucho más resistentes a las enfermedades y con mejor calidad de carne. A los animales se les garantiza luz natural, suficiente espacio para el libre movimiento y áreas de reposo. La venta de carne ecológica implica además que el transporte de los animales y su sacrificio también se regirá por diferentes directivas que intentan tratar a los animales de modo ético y que sufran el menor estrés y dolor posible. La carne ecológica no procederá en ningún caso de animales que se hayan alimentado con productos de origen animal (a excepción de productos lácteos y harina de pescado), ni con estimuladores del crecimiento y/o apetito, urea u otras sustancias nocivas. Todos los animales habrán tenido, además, una lactancia natural adecuada. También se rechazan técnicas de sincronización del celo no naturales, la transferencia de embriones y la manipulación genética. Comprar carne ecológica, es por el momento algo que no está al alcance de todos, ya que es difícil de conseguir en muchos lugares debido a los costos de distribución entre otros factores lo que hace que su precio sea alto. Sin embargo están apareciendo empresas que ya tienen venta online de carne ecológica en las que se puede comprar carne de ternera, cordero, pollo, embutidos y preparados tales como san jacobos, flamenquines, croquetas y otros tipos de carne ecológica. La miel ecológica, también se considera un producto orgánico procedente de animales y deberá proceder de abejas que se alimenten en zonas claramente definidas y gestionadas de acuerdo a un reglamento de la Unión Europea.
Vinos ecológicos
A partir de una selección de la producción de viñas certificadas como ecológicas se obtienen los vinos que tras su proceso de elaboración y un riguroso análisis químico que confirma su naturaleza ecológica es embotellado y certificado también de ecológico por una Denominación de Origen correspondiente. También, la etiqueta verde ecológica marcada con “producto ecológico” de la Unión Europea, certifica que el producto se somete a través de los niveles de elaboración y comercialización a un sistema que garantiza la autenticidad del vino ecológico (orgánico, bio o biológico).
Todo esto se realiza con el fin de evitar fraudes, - falsos bio - y dar la tranquilidad al consumidor que al comprar vinos ecológicos realmente lo son. En el sector de las bebidas ecológicas también caben destacar otros productos de igual calidad y provistos de certificación. La mayoría de ellos solo se pueden comprar en tiendas especializadas aunque cada día aparecen nuevos productos ecológicos en las estanterías de los supermercados. La leche ecológica, los zumos ecológicos, siropes, bebidas de soja, la cerveza ecológica o los aceites de oliva y girasol. Un caso de zumos de frutas con mucho éxito es el zumo de noni orgánico, el cual posee muchas y beneficiosas propiedades para la salud y que podemos encontrar en tiendas especializadas. Las bebidas elaboradas a partir de frutos secos o semillas son una excelente alternativa para las personas que no pueden tomar leche. Los aceites, en especial, el aceite de oliva ecológico es un producto cargado de magníficas propiedades para la salud y que se puede comprar en muchos supermercados.
Quesos ecológicos
Los quesos artesanos ecológicos, son uno de los productos artesanales más demandados entre los consumidores gracias a su esmerada elaboración. El queso, es el producto fresco o madurado obtenido por coagulación y separación de cualquiera de los siguientes productos: leche, nata, leche desnatada (total o parcialmente), suero de mantequilla o de una mezcla de cualquiera de ellos. Así, podemos ver que el principal ingrediente para elaborar queso artesano hecho a mano, es contar con una buena calidad de la leche. Los quesos artesanales más suaves en sabor proceden de leche de vaca (con la excepción de la mozzarela que procede de leche de búfala) y los quesos artesanos más fuertes son los que se elaboran con leches de oveja y cabra.
Un queso artesano ecológico, será aquel que haya sido elaborado siguiendo las prácticas de la agricultura y ganadería ecológicas. Esto incluye el total del proceso, desde el animal hasta que llega al consumidor. Así, los animales deben proceder de ganadería ecológica y los métodos para la elaboración de los quesos artesanos (esto incluye la lista de aditivos permitidos y prácticas permitidas) estarán sujetos también a la agricultura ecológica. El queso artesanal ecológico hecho a mano, puede ser elaborado con leche cruda o pasteurizada. La ventaja de pasteurizar la leche es que eliminamos los microorganismos patógenos y el queso se puede consumir fresco. La ventaja de usar leche cruda es que los microorganismos presentes en la propia leche serán los que la fermenten, y en el proceso de curación proporcionarán una variedad de sabores y aromas más diversos. Para elaborar queso artesano ecológico se calienta la leche a unos 35-40ºC y se añaden fermentos (estos son cultivos de bacterias lácticas, hongos y levaduras que serán los encargados de proporcionar su aroma y sabor al queso así como de garantizar su conservación) –siempre autorizados-. Se le añade cuajo (puede ser animal o vegetal) y la leche empieza a coagular (en gran medida por la coagulación de la proteína caseina). La pasta que se forma debe ser separada del suero (la parte de la leche que no cuaja), se debe calentar y se dispone en moldes para ser prensada. Se sala el queso y pasa a la sala de maduración donde perderá poco a poco agua y estará esperando hasta su consumo. Dependiendo de la maduración el queso artesanal, puede ser queso fresco, tierno, oreado, curado, viejo y añejo. Y dependiendo de las prácticas que se usen en el resto de los procesos mencionados podremos tener la gran variedad de quesos que hay en el mercado, desde la cuajada a los quesos Brie. La ventaja que ofrecen los quesos artesanos ecológicos sobre un queso tradicional es que sabemos que el ganadero que proporcionó la leche ha tenido un respeto máximo por sus animales, por el medio ambiente y por garantizar que el animal y su leche están libres de pesticidas nocivos. Lo mismo ocurre con la industria/artesano quesera; éste siempre ha usado en la elaboración de los quesos artesanos, aditivos y prácticas no perjudiciales ni para el medio ambiente ni para nosotros. En definitiva, el queso artesanal ecológico es un producto natural, nutritivo y una alternativa respetuosa con el medio y saludable.




